Nuestra sociedad está inmersa en una cultura donde la comunicación se lleva a cabo, en gran parte, visualmente.
Es tal la oferta de trabajo y tan poca la demanda, que sólo aquellos que sepan "comunicarse" estratégicamente y apuntando a los "targets" adecuados lograrán captar a los mejores clientes.
Mi función es la de un lingüista: traduzco las necesidades de mis clientes y las transformo en mensajes que sean satisfactoriamente recibidos por el "público objetivo".
Diego Díaz